Criado que os acompaña.

Dos hombres esperarán

En el cementerio (¡extraña

Parte!) de San Sebastian,

Y una silla.» Y no me engaña.

En ella entré y discurrí,

Hasta que el tino perdí.

Y al fin á un portal de horror

Lleno, de sombra y temor,

Solo y á oscuras salí.