Aquí llegó una mujer,

(Al oir y al parecer)

Y á oscuras y por el tiento,

De aposento en aposento,

Sin oir, hablar, ni ver,

Me guió. Pero ya veo

Luz; por el resquicio es

De una puerta. Tu deseo

Lograste, amor, pues ya ves

La dama; aventuras creo.