Y torpes mis sentidos,

Prision hallan de seda en mis vestidos.

Sola, triste y turbada,

Llego de mi discurso mal guiada

Al umbral de una esfera,

Que fué mi cárcel cuando ser debiera

Mi puerto ó mi sagrado.

¿Mas dónde le ha de hallar un desdichado?

Estaba á sus umbrales

(¡Cómo eslabona el cielo nuestros males!)