Aun más que ella mis sentidos;

Pero no mi fuego ardiente:

Pues á su pompa postrado,

Es bien que idólatra quede

A serlo más de sus hojas,

Que de mis rayos las gentes,

Adorando su hermosura,

Aun en su cadáver siempre.

ESCENA XX.

Sale CUPIDO y todos los demas, como él los va llamando.—APOLO; DAFNE, convertida en laurel.