Baltas.

Tu gran beldad ¡oh Idolatría! me admira;

Tu voz ¡oh Vanidad! dulce me inspira,

Y así, porque divierta mi tristeza,

(A las dos.)

Movido de tu aliento y tu belleza,

Hoy á las dos pretendo

Desvanecer y enamorar, haciendo

La Idolatría alarde de mis glorias,

Cuando la Vanidad de mis victorias.