Cubrióse el cielo de nubes
Densas, opacas y turbias;
Que como estaba enojado,
Por no revocar la justa
Sentencia, no quiso ver
De su venganza sañuda
Su mismo rigor; y así,
Entre tinieblas se oculta,
Entre nubes se enmaraña,
Porque áun Dios, con ser Dios, busca,