De lenguas, que nadie entienda
Aun lo mismo que articula.
Suenan en todos á un tiempo
Destempladas y confusas
Voces, que el sentido humano
Hasta entónces no oyó nunca.
Ni este sabe lo que dice,
Ni aquel sabe lo que escucha;
Porque desta suerte el órden,
O se pierda, ó se confunda.