Vegetable, sensible y racional,

¿Por qué te asombras tú de mí? ¿Por qué

La porcion se estremece en tí mortal?

Cóbrate, pues, y hagamos hoy los dos,

De Dios tú el juicio, y yo el poder de Dios.

Aunque no es mucho que te asombres, no,

Aun cuando fueras Dios, de verme á mí;

Pues cuando él de la flor de Jericó

Clavel naciera en campos de alhelí,

Al mismo Dios le estremeciera yo