La parte humana, y al rendirse á mí,
Turbaran las estrellas su arrebol,
Su faz la luna y su semblante el sol.
Titubeara esa fábrica infeliz,
Y temblara esa forma inferior;
La tierra desmayara su cerviz,
Luchando piedra á piedra y flor á flor;
A media tarde, jóven infeliz,
Espirara el dia el resplandor,
Y la noche su lóbrego capuz