(Cierra la puerta Don Cárlos.)
D. Cárl.
Ya lo está.—¿Qué es esto?
D. Juan.
Es
Una desdicha, una pena
Tan grande, Cárlos, que sólo
Vos podeis de mí saberla,
Como mi amigo, porque
Soy mitad del alma vuestra,
(Cierra la puerta Don Cárlos.)
D. Cárl.
Ya lo está.—¿Qué es esto?
D. Juan.
Es
Una desdicha, una pena
Tan grande, Cárlos, que sólo
Vos podeis de mí saberla,
Como mi amigo, porque
Soy mitad del alma vuestra,