Y como mi sangre, Cárlos,

Por ser en los dos la mesma.

Mirad cuánto de un dia á otro

Muda la inconstante rueda

De la fortuna las cosas.

Ayer en vuestras tragedias

Vinisteis de mí á valeros;

Y hoy en las mias es fuerza

Que yo me valga de vos.

¡Oh cuán villana, cuán necia