Es mi desdicha, pues cobra

Con tanta prisa la deuda!

D. Cárl.

¿Desde anoche acá hubo causa

Que á tan grande extremo os mueva?

D. Juan.

Despues que anoche salisteis

De mi casa, porque en ella,

Ni vos quisisteis quedaros,

Ni yo quise haceros fuerza;