Teme, pues, que puede ser,

Si la miras, si la escuchas,

Tu culpa escucharla y verla.

Hombre.

¿Qué importará, si en disculpa

De esa culpa, mis sentidos,

Por más que tú los acusas,

En viendo sus bellos ojos,

Quedan vanos de su culpa?

Sombra.