Perder ya más á mi desdicha el miedo,
Si está tan cerca el daño,
Que es locura aguardar el desengaño,
Y me pone tan léjos la esperanza,
Que es locura tener la confianza
En lo instable del tiempo? Pues decia
Uno que enfermo de mi mal estaba:
«¡Ay triste del que fía
Su cura al tiempo!» Porque examinaba
Que es remedio, aunque sabio, tan incierto,