esa cifra, ¡ay de mí!, del calendario?

(Como loco.)

¡Ah, no, cifra fatal!... No humillaréis

el valor de don Mendo; no podréis;

todos iguales para mí seréis...

¡Trece, catorce, quince y diez y seis!

(Pausa.)

¿Moriré sin venganza? ¡Cielos! ¡Nunca!

Ha de morir la que mi vida trunca

y morirá a mis manos... Mas, ¿qué exclamo?