y los tres primos del Conde,

don Juan, don Tirso y don Crespo,

llegaron esta mañana

desde Pravia, con su séquito.

MENDO

(Dejándose caer, abatido, en el camastro.)

¡Que ella se casa!... ¡¡Se casa!!...

¡Y yo en esta torre preso,

haciendo el primo!... ¿Qué dije?

El primo es poco... ¡el canelo!...