que está claro, ¡vive Dios!
MENDO
Siempre fuisteis enigmático
y epigramático y ático
y aunque os escucho flemático
sabed que a mí lo hiperbólico
no me resulta simpático.
Habladme claro, Marqués,
que en esta cárcel sombría
que está claro, ¡vive Dios!
MENDO
Siempre fuisteis enigmático
y epigramático y ático
y aunque os escucho flemático
sabed que a mí lo hiperbólico
no me resulta simpático.
Habladme claro, Marqués,
que en esta cárcel sombría