cualquier claridad de día
consuelo y alivio es.
MONCADA
Claro he de hablar, a fe mía.
Si vos fueseis un ladrón,
o por ladrón yo os tuviera,
juro a Dios, que os escupiera
a la frente, con razón;
y en vez de en esta prisión
hallarme, cual ahora ve,
cualquier claridad de día
consuelo y alivio es.
MONCADA
Claro he de hablar, a fe mía.
Si vos fueseis un ladrón,
o por ladrón yo os tuviera,
juro a Dios, que os escupiera
a la frente, con razón;
y en vez de en esta prisión
hallarme, cual ahora ve,