no he de andarme por las ramas.

Penetra, puñal, en mí,

llega pronto al corazón

y a quien te pregunte, di

que a pesar de su traición

adorándola morí.

(Ocultando el puñal al ver que se abre la puerta.)

¡Mas ya llegan: maldición!

¡Qué lindo tiempo perdí!

(Entran en escena, primero dos frailes cistercianos, caladas las capuchas, luego DON NUÑO, DON PERO, DOÑA RAMÍREZ, el ABAD con su gran mitra, DON JUAN, DON TIRSO y DON CRESPO, tres nobles de Pravia, frailes, soldados, etc., etc. Por último entra MAGDALENA, con el traje de boda, apoyada en DOÑA NINÓN.)