que ha querido hacernos con su amor, honor.

MAGDALENA

¿Y te habló don Pero?...

NUÑO

Y don Pero hablóme

y afable y rendido tu mano pidióme,

y yo que era suya al fin contestelle;

y él agradecido besóme, abrazóme,

y al ver el agrado con que yo mirelle

en la mano diestra cuatro besos dióme;