Puesto que lo quieres, seré de don Pero.
NUÑO
Serás de don Pero.
(La besa.)
Adiós, hija mía.
(Se va por la puerta de la derecha.)
MAGDALENA
(Aterrada, dejándose caer sin fuerzas en una silla, digo sin fuerzas, porque si se deja caer con fuerza puede hacerse daño.)
¡Ya escuchaste lo que dijo!...