(Vanse.)
PERO
(Incorporándose, desalentado, tras una pausa.)
¡Qué fué, don Nuño amigo,
lo que escuché desde la vil maleza!...
¡Qué horóscopo infernal nació conmigo!
¿Por qué cayó este peso, este castigo
sobre mi corazón y mi cabeza?...
¡Ella; la blanca flor que yo estimaba
pura como el albor de primavera,