No me estimo acreedora

a gracia tan loadora y valedora.

BERENGUELA

Tal merced nuestro afeto conmemora.

MAGDALENA

¡Gracias, Rey y señor!... ¡Gracias, señora!...

ALFONSO

(Ciñéndole su espada.)

¿Por qué no me has escrito, vida mía?

MAGDALENA