Siempre te plació buscar
para tus hechos corruptos,
lugares un poco abruptos,
y no me debe extrañar;
que para amar, lo mejor
es lo más concupiscente:
al remanso de una fuente
el amor es más amor.
Y entre estos peñascos romos,
en este lugar perdido,
Siempre te plació buscar
para tus hechos corruptos,
lugares un poco abruptos,
y no me debe extrañar;
que para amar, lo mejor
es lo más concupiscente:
al remanso de una fuente
el amor es más amor.
Y entre estos peñascos romos,
en este lugar perdido,