que semeja un bello nido

de ninfas, hadas y gnomos;

en esta penumbra grata,

bajo esta bóveda oscura,

y oyendo cómo murmura

la limpia fuente de plata,

cualquier dicho gallofero

parecerá un verso adonio;

cualquier corcova, un Petronio,

y cualquier besugo, Homero.