Siervo llámame y no rey,
que de ti soy tan esclavo
que morir quisiera agora
en la cárcel de tus brazos.
(Por último término de la derecha entran en escena espada en mano, DON NUÑO y DON PERO.)
PERO
¡Pues morirás, miserable,
en sus brazos y a mis manos!
(MAGDALENA da un grito y se separa del Rey. Este vuelve y mira altivo a DON NUÑO y DON PERO, que sofocan al verle una exclamación.)
ALFONSO