¡Vos, a quien di en cuatro meses
cien pueblos, cuatro condados
y la sangre de mis venas
que derramé al tomar Baños!...
¡Ah, no! No es de rey tal hecho,
ni aun es siquiera de hidalgo;
el que como vos procede,
Majestad, es un villano.
ALFONSO
¡Detén, don Pero, la lengua