FABIO
La ciudad, toda, que no media, correrá de seguro llevando y trayendo su persona. ¡En mal hora entramos a su servicio!
LEONELO
¿Y qué haces aquí disfrazado de esa suerte?
FABIO
Representar lo mejor que puedo a nuestro Don Juan, suspirando ante las rejas de la duquesa Isabel.
LEONELO
Nuestro Don Juan está loco de vanidad. La duquesa Isabel es una dama virtuosa y no cederá por más que él se obstine.
FABIO
Ha jurado no apartarse ni de día ni de noche de este sitio, hasta que ella consienta en oirle... y ya ves cómo cumple su juramento.