—Pues allí se ha dicho que Mirasol había recibido avisos de la Plana Mayor General de que usted venía al Norte a sublevar el ejército contra Espartero y contra Mirasol.

—¿Enviado por quién?

—Sin duda por los progresistas; y que con usted venía un francés misterioso cargado de dinero, cuyo nombre no se conoce, y que sólo se sabe que su apellido empieza con Z y que firma sus cartas con esta inicial.

—¿Eso se ha dicho?

—Sí.

—Me choca. ¿De dónde habrán sacado la existencia de este hombre que firma con una Z? La mentira es siempre hija de algo. Y esa noticia, ¿cómo ha llegado a San Sebastián?

—Yo creo que ha debido venir por los masones.

—Eso debe ser. Ya te diré, con el tiempo, quién es esa Zeda.

UN ENTE DE RAZÓN

Después hablé de mis gestiones para encontrar casas que me dieran su representación comercial, y le dije a don Eugenio que de una manera, más bien honoraria que efectiva, podía titularme representante de la casa Collado, de San Sebastián.