—Este te meterá en algún lío.

—¡Bah! No soy ningún niño.

—Bueno. Un consejo: reserva el dinero para la vuelta. Gástate el resto del dinero en una semana o en un día, pero resérvate siempre el dinero para la vuelta, porque es un poco ridículo tener que pedir para volver.

—¡Qué desconfianza tiene usted en mí!

—Es un consejo; tú síguelo, si quieres.


XV.
EN EL "FAUBOURG" SAINT-GERMAIN

Tomé la diligencia, llegué a París y fuí a parar a una fonda bastante cómoda de la calle Tournon, enfrente del antiguo palacio del mariscal de l'Ancre, convertido en cuartel de gendarmería.

Inmediatamente me arreglé y marché a la casa de Valdés, en la calle de Saint-Honoré. Lo encontré, al antiguo dandy, en la cama; esperé a que se vistiera, y fuimos a almorzar al Rocher de Cancale, restaurante que entonces tenía mucha fama.