Subió las escaleras, y en la cocina preguntó a la criada:
—¿Está ese viajero de negro que vino anteayer?
—¿El caballero?
—Sí.
—En el comedor lo tiene usted.
—¿Hay más gente?
—Sí, dos más; ahora han acabado de cenar y están tomando café.
—Voy a verle.
RETRATO DE AVIRANETA
Pello entró en el comedor, saludó a los tres comensales y se sentó a la mesa. Aviraneta, que estaba leyendo un periódico, le miró vagamente; pero no le reconoció.