—Pues, ¿qué pasa?

Leguía contó lo ocurrido en el figón del Calavera. Aviraneta escuchó sin dar señales de sorpresa.

—¿Y cómo es ese hombre de la zamarra?—dijo.

Pello dió sus señas.

—No; pues no recuerdo haber visto a ese tipo—murmuró Aviraneta—. Y ese Estúñiga, ¿quién es?

—Es un muchacho de aquí.

—¿Carlista?

—Muy carlista.

—Y ¿qué motivo de odio tiene ese joven contra mi?