—Que ayer, cuando iban a presentarle a usted, se escondió detrás de una columna, y usted se burló de él llamándole conejo.
—Es verdad. ¿Es rencoroso?
—Mucho.
VACILACIONES
—Cualquier cosa puede hacer de un hombre un enemigo—dijo Aviraneta—; luego preguntó: ¿Estará el capitán Herrera en la puerta de San Juan?
—No; me han dicho que Herrera se ha marchado a Logroño con el amo de esta casa.
—¿Con el de aquí?
—Sí.
—¿Probablemente, también con el hijo?
—Con seguridad.