Nescacha diru emanta
Berriya erosi dú.
¡Ay, ay, mutillá,
Chapela gorriya!
(El sargento, borracho, ha perdido la charretera; la chica le ha dado dinero, y ha comprado una nueva. ¡Ay, ay, muchacho, la boína roja!)
Pello no veía de dónde partía la voz; pero la canción en vascuence le indicaba que allí había un paisano, y contestó, cantando a media voz:
Azpeitico nescachac,
Arrasoyarequin,
Eztute nai danzatu
Chapelgorriyaquin.