—¿Qué hay?—le dijo Pello.
—¿No está tu tío?—preguntó Antonio.
—No.
—¿Te encuentras solo?
—Completamente solo.
—¿Sabes lo que pasa?
—No. ¿Qué pasa?
—Que ese hombre que nos presentaron ayer, el padrino de Corito...
—Sí... ¿qué?
—Que se ha descubierto que es un espía... un traidor que viene a engañarnos.