III
FERMÍN IBARRA

Unos días después, Hurtado se encontró en la calle con Fermín Ibarra. Fermín estaba desconocido; alto, fuerte, ya no necesitaba bastón para andar.

—Un día de estos me voy—le dijo Fermín.

—¿Adónde?

—Por ahora, a Bélgica; luego, ya veré. No pienso estar aquí; probablemente no volveré.

—¿No?

—No. Aquí no se puede hacer nada; tengo dos o tres patentes de cosas pensadas por mi, que creo que están bien; en Bélgica me las iban a comprar; pero yo he querido hacer primero una prueba en España, y me voy desalentado, descorazonado; aquí no se puede hacer nada.

—Eso no me choca—dijo Andrés—; aquí no hay ambiente para lo que tú haces.

—¡Ah, claro!—repuso Ibarra—. Una invención supone la recapitulación, la síntesis de las fases de un descubrimiento; una invención, es muchas veces una consecuencia tan fácil de los hechos anteriores, que casi se puede decir que se desprende ella sola sin esfuerzo. ¿Dónde se va a estudiar en España el proceso evolutivo de un descubrimiento? ¿Con qué medios? ¿En qué talleres? ¿En qué laboratorios?