LIBRO TERCERO
DEL AÑO 9 AL AÑO 10

I
NUESTROS REFUGIOS

La vida del partidario tiene cambios de luz como los cuadros de una linterna mágica.

Fué para nosotros un momento extraño aquel en que dejamos de ser guerrilleros para convertirnos en pacíficos trogloditas.

La mayoría de nuestros hombres, nacidos por aquellas montañas, se repartieron en los pueblos y en las casas de los labradores, y los que podían suscitar sospechas por su aspecto, por no tener aire de campesinos ni de leñadores, fueron enviados á los ocultos refugios con que contábamos. De estos refugios, los principales eran el embudo de Neila, la cueva del Abejón, cerca de Covaleda, el poblado de Quintanarejo y las ruinas de Clunia.

Yo pasé por todos ellos: viví en la cueva del Abejón y en las ruinas de Clunia unos días, y estuve en Neila á dar un recado á Merino.

En las cuevas y en los rincones de las iglesias se guardaron las armas y las municiones.

Merino, con alguno de los suyos, fué á Neila.