—Cállate—le dijo Fichet.
Yo me hice el desentendido.
A los postres, el director y yo comenzamos una discusión acerca de si un pueblo de la sierra se encontraba desde Burgos más cerca ó más lejos que otro, y el director me invitó á pasar á su despacho á ver un plano de la provincia.
Me levanté yo, renqueando, y salí del comedor.
Al marchar nosotros, el coronel Bremond preguntó á doña Mariquita:
—¿Se puede saber de dónde es usted?
—¿Yo? De Barbadillo del Mercado.
—¿Está muy lejos de Burgos?
—¡Ya lo creo! Lo menos hay nueve leguas.
—¿Y de Soria?