—Más.

—¿Trescientos?

—Más.

—Creo que tiene usted una imaginación muy española.

—Yo creo que habrá lo menos cuatrocientos.

—Nosotros podemos llevar el doble.

—Cada uno de los españoles vale por dos de ustedes—dijo Fermina con desgarro.

Fichet se echó á reir y exclamó:

—Es usted una mujer encantadora; pero tiene usted una idea muy mala del ejército del gran Napoleón. Yo le demostraré á usted que está usted equivocada, madama Fermina.