—¿No? ¿Por qué?

—Porque no vienen mas que quinientos jinetes entre gendarmes y dragones. La infantería la han dejado en Salas.

A pesar de que hacía como que si lo sintiese, en el fondo, se alegraba.

Merino se dirigió á la entrada del Portillo y despachó algunos aldeanos para que desde lejos observaran la marcha de la columna francesa y de cuarto en cuarto de hora dieran noticia de sus evoluciones.


IV
EL FRANCÉS TEATRAL

La columna francesa, al mando del coronel Bremond, salió de Burgos un martes por la mañana y tardó bastantes días en llegar al Portillo de Hontoria.

La columna caminaba con lentitud, á pequeñas jornadas de dos leguas diarias, para no fatigar á los hombres y á los caballos. Llevaba, además, una impedimenta grande.

El sábado de la misma semana pasaron los franceses frente á Barbadillo del Mercado. La infantería siguió á Salas, donde tenía alojamiento, y Bremond y su fuerza quedaron en Barbadillo.