Aquí se interrumpe el manuscrito de Aviraneta.
LIBRO SÉPTIMO
A SALTO DE MATA
ACOTACIÓN
Ahora—dice don Pedro de Leguía y Gaztelumendi en sus papeles—, para completar la historia de Aviraneta en su época de guerrillero con el cura Merino, tengo que recurrir á lo que me contó el cabo de chapelgorris, Juan Larrumbide, llamado Ganisch, en la taberna del Globulillo, en la calle del Puerto, de San Sebastián, una tarde de otoño del año 1839.
Al saber que conocía la vida de Aviraneta, Ganisch me preguntó con gran interés si le había contado algo de él.
Yo contesté que sí, é indiqué lo que me había dicho.
—¿Conque Eugenio le dijo á usted que yo me arreglé con la Riojana?—me preguntó Ganisch algo incomodado.