—¿Qué?
—La muerte de Dolores la Escandalosa.
—Sí; mataron á la vieja en una casa que llaman el Confesonario, que está hacia Aravaca, ¿y sabes tú quién la mató?
—¿El Bizco?
—Sí; estoy seguro. El Bizco iba al Confesonario á reunirse con otros granujas.
—Es verdad. A mí me lo dijo.
—¿Has hablado con él?
—Sí, pero hace ya mucho tiempo.
—Pues sí, los periódicos que contaron el crimen dijeron que el asesino era de una fuerza extraordinaria, que la mujer había acudido allá como quien va á una cita. Era el Bizco, estoy seguro.