—No se me ocurrió.
—¿Qué hizo usted cuando oyó el grito dado por Vidal?
—Salí al balcón del merendero con las tres mujeres y con el Cojo, y desde allá vimos á Vidal y al Bizco en la islilla que peleaban.
—¿Cómo conoció usted que eran ellos?
—Por el grito de Vidal, y además porque llevaba un sombrero cordobés blanco.
—¿Qué hora sería cuando sucedió esto?
—No sé á punto fijo. Estaba anocheciendo.
—¿Cómo conoció usted al Bizco?
—No le conocí; pensé que era él.
—¿Llevaba dinero Vidal?