—¿Quién te ha dicho dónde vivía?—preguntó.
—¿Y quién te ha indicado la academia?
—El Superhombre.
—¡Ah! El divino Langairiños... Y dime: ¿desde cuándo estás sin trabajo?
—Desde hace unos días.
—¿Y qué piensas hacer?
—Pues estar á lo que salga.
—¿Y si no sale nada?
—Creo que algo saldrá.