Ez ifarra, ez igoa

Ez da Garat bezala

Uztaritzco lagun zarra

Bere borondatez eramana

Beti turnatzen al da

Alde guztiyetara

(A la veleta de Gastizar ya no la mueve el viento, ni el Norte ni el Mediodía. No se parece a Garat, nuestro viejo amigo de Ustariz, que llevado por su buena intención siempre anda dando vueltas en todos sentidos.)

Como el abate Swift gritaba en sus ratos de alegría: ¡Viva la bagatela!, Garat podía decir: ¡Viva la versatilidad!

Su versatilidad le había conservado joven y de buen corazón y tenía derecho a vitorearla.

Como se ve por estas explicaciones, Ustariz era un pueblo en 1830 que podía vanagloriarse de sus veletas. La de Gastizar y la de Urdains tenían fama en muchas leguas a la redonda.