—Yo no les he encontrado nada de particular a ninguno de los dos—dijo el joven Larralde-Mauleón despechado.

—Ya tenemos la eterna discrepancia—exclamó Miguel con su seriedad burlona.—Alicia dice que el moreno, Fernanda que el rubio y el joven Larralde que ninguno de los dos. ¿Quién tiene razón?

—Déjese usted de bromas. ¿Quiénes son?—preguntó Alicia.

—El viejo es un guerrillero español...

—¿Y los jóvenes?

—El rubio es el hijo del general español Lacy que fué fusilado en la isla de Mallorca por liberal. El otro es un muchacho que se llama Ochoa.

—¿Y qué venían a hacer aquí?

—Venían, sin duda, a invitar a este viejo coronel, suegro de mi hermano, a alguna empresa revolucionaria.

—Y ese Ochoa, ¿quién es?—dijo Alicia.