—Sí.
—¡Pensar que podía haberte matado!
—Y yo a ti.
—¿Adónde vas ahora?
—Voy a Ustariz, un pueblo de por aquí cerca, a descansar.
—¿Vives en ese pueblo?
—Por ahora sí.
—¿Estarás allá dentro de quince días?
—Seguramente.
—Pues iré a verte.
—Sí.
—¡Pensar que podía haberte matado!
—Y yo a ti.
—¿Adónde vas ahora?
—Voy a Ustariz, un pueblo de por aquí cerca, a descansar.
—¿Vives en ese pueblo?
—Por ahora sí.
—¿Estarás allá dentro de quince días?
—Seguramente.
—Pues iré a verte.