—Me voy de Ustariz, señor Aviraneta—dijo después.

—Lo siento mucho, si esto le molesta.

—Sí, algo me molesta. ¿Qué noticias hay? ¿Cómo ha terminado la expedición de los liberales españoles?

Aviraneta contó lo ocurrido y la enfermedad del tío Juan el guardabosque.

—¿Y está grave?

—Sí, muy grave.

—¿No ha sospechado usted quién es este tío Juan?

—No.

—Es el marido de madama de Aristy.