Cos-Gayón dijo años más tarde que se había retirado á Fuenmayor con el batallón de Milicia activa, siguiendo las órdenes del general Ballesteros y que había sido atacado por los franceses que le dispersaron sus fuerzas.
Sin embargo, todo el mundo creyó que había obrado de acuerdo con los realistas, pues luego de la supuesta derrota, Cos-Gayón se retiró hacia Pedro Manrique; volvió á Logroño, y unas semanas más tarde el Gobierno absolutista le nombraba gobernador de Vitoria.
IX.
AVIRANETA EN EL CONVENTO
Aviraneta dijo que él pensaba marchar á Aranda, y después á Valladolid, á reunirse con el Empecinado.
El Arranchale, Nación, el Lobo y un muchacho riojano de la partida del Hereje, á quien llamaban el Estudiante, decidieron seguirle.
Dejaron la calzada de Cameros, que se abre entre grandes masas de tierras rocosas, horadadas por el agua, coloreadas de rojo y amarillo, pasaron por delante de la cueva Lúbriga, donde se detuvieron un momento, y tomaron después á campo traviesa. No se sabía el espíritu que tendrían los pueblos por allí, y no era muy prudente entrar en ellos.
Dos ó tres veces se comisionó al Estudiante para que comprara pan y algunas viandas, y se hizo la comida en el campo.
—Oiga usted, capitán—dijo de pronto el Estudiante.