El oficial de la tropa que los había salvado permitió á Diamante, Aviraneta y al Lobo que tomaran los caballos del Trigueros, del Zocato y del Capillitas y se fueran con ellos.
El Arranchale se volvió á su país y Valladares y el Estudiante se incorporaron á la media compañía, mandada por el capitán.
Aviraneta, el Lobo y Diamante llegaron á Valladolid, y se encontraron la población sin tropas liberales.
El día 25 de Abril, con la división del ejército de la derecha, había entrado el cura Merino en Palencia con cinco mil hombres y derribado la lápida de la Constitución. El general Morillo, conde de Cartagena, de miedo al copo, se retiró á Galicia, y el Empecinado, viéndose sin posibilidad de defenderse, evacuó también la ciudad y marchó á Salamanca y luego á la plaza de Ciudad Rodrigo.
Diamante, el Lobo y Aviraneta tuvieron que seguir el mismo camino hasta unirse con el Empecinado.
XIII.
EN CIUDAD RODRIGO
Ciudad Rodrigo es una ciudad colocada en una eminencia, rodeada de murallas, algunas antiguas, otras reconstruídas á trozos. Tiene hermosas casas de sillería con grandes escudos, un magnífico Ayuntamiento y un castillo derruído, el de Don Enrique de Trastamara.
En sus muros se abren tres puertas: la del Conde, la de Santiago y la de la Colada.